San Juan a través del tiempo

Comienza el siglo XX y en San Juan había mucho por hacer. La llegada de los inmigrantes con sus deseos de progreso y el transporte ferroviario,
daban lugar a emprendimientos económicos que crecían con los años.

En 1900 los Festejos del nuevo siglo se hicieron presentes en la Plaza 25 de Mayo con gran exposición. El primer avance de la provincia fue la Instalación de los primeros teléfonos, los cuales adoptaron medidas contra la peste bubónica.
Posterior a este evento la ciudad no volvería a ser la misma, los habitantes se tendrían que acostumbrar a los cambios previstos los cuales mejorarían la calidad de vida.

La ciudad conservaba características coloniales y la vida transcurría bajo conceptos rígidos

En 1901 el minero inglés, de nacionalidad británica, J. Benito Williams se radica en San Juan donde se dedicó especialmente a las tareas mineras. Primero exploró y comenzó la explotación de las minas de cobre de Mondaca y Anticristo, en Iglesia y luego los yacimientos de plata de El Salado, dónde se llegaron a invertir 3 millones de pesos. También explotó las Minas de Oro y Plata de Castaño Viejo. Con el crecimiento de la minería la economía comenzó a mejorar, lo que llevo a la instalación de nuevos bancos, como el Banco Popular y posteriormente en 1906 el Banco Obrero.

Banco Popular de San Juan  
Banco Popular de San Juan

Autorizado por un decreto del gobierno de David Chaves fue habilitado para funcionar el 8 de marzo de 1901, con un capital inicial de 200 mil pesos. Abrió sus puertas en la calle Rivadavia, vereda norte, entre Tucumán y Rioja. En 1904 se creó la cooperativa contra el granizo «La protectora de San Juan», que fue una iniciativa del doctor Segundino J. Navarro. La cooperativa sobrevivió como productora de aceite de oliva durante muchos años, no así el banco que funcionó hasta 1920 cuando declinó, arrollado por los grandes bancos.

En 1909 se realiza en San Juan, ordenado por el coronel Sarmiento, el primer censo provincial. Fue el trabajo intelectual más importante de la época y arrojó datos importantísimos. A continuación se detallan algunos:

Primer censo provincial  

En 1909 se realiza en San Juan, ordenado por el coronel Sarmiento, el primer censo provincial. Fue el trabajo intelectual más importante de la época y arrojó datos importantísimos. A continuación se detallan algunos:

Coronel Carlos Sarmiento

Población: San Juan tenía 115.570 habitantes. 

Extranjeros: Estaban radicados 7.949 extranjeros, de los cuales, 3.972 eran españoles; 1145 italianos, 1513 chilenos, 291 turcos, que en realidad eran árabes, en su mayoría libaneses y sirios; 260 franceses; 51 alemanes; 37 suizos; 31 uruguayos; 31 rusos y 22 austriacos. 

Economía: Había 14 mil hectáreas cultivadas con viña y 55 personas declaraban su oficio de molineros. Al menos 21 personas declaraban su oficio de pescadores en las Lagunas de Guanacache. El censo indica la existencia de 27 prostitutas en la ciudad, muchas de ellas extranjeras.

Además, en este año ocurrieron hechos no menos importantes como la inauguración de la sucursal del Banco Español del Río de la Plata, que contaba con 15 empleados además del gerente, contador y tesorero. También se crea la Sociedad Agrícola y se inauguró el Palacio de Justicia frente a la plaza.

El Banco Popular y el Palacio de Justicia- foto publicada en el libro «El San Juan que Ud. no conoció» de Juan Carlos Bataller.
Fotografia de 1909 en la que aparece el Coronel Carlos Sarmientos juntos a sus colaboradores mas inmediatos, en la Casa de Gobierno.





San Juan en el centenario de la Patria

Para esta fecha San Juan ya contaba con edificios de cemento como el Banco Nación, el Club Social y el Palacio de Justicia. Ya habían llegado la electricidad, el agua corriente, el teléfono, el telégrafo y los primeros automóviles. Adornaban la ciudad, la Plaza Laprida y el naciente Parque de Mayo.

Sin embargo el Centenario de la Revolución de Mayo fue celebrado a oscuras en nuestra provincia. El 25 de mayo de 1910 se inauguraba la iluminación eléctrica en la Plaza 25 de Mayo. Todo estaba previsto para un gran festejo. La empresa proveedora del servicio eléctrico decidió una iluminación extraordinaria en la plaza y edificios del entorno. La dirección de obras públicas había tomado los recaudos para que no faltara el agua en las turbinas de Zonda.

Vista de la Catedral y el Palacio Episcopal, antes del terremoto

La noche del 24 se encendieron las luces. Pero Obras Públicas había largado todo el caudal del agua lo que destruyó la toma de Zonda. La ciudad quedó a oscuras y la población indignada apedreó los focos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *