Terremoto de San Juan 1944.

Se produjo a las 20,49 horas y alcanzó 7,8 grados de magnitud escala Richter y una intensidad máxima de IX grados escala Mercalli modificada. 
El epicentro se ubicó a 20 kilómetros al norte de la ciudad de San Juan, en las proximidades de la localidad de La Laja, en el departamento Albardón. 

El terremoto del 15 de enero de 1.944 fue la mayor tragedia que recuerde el pueblo argentino. Se habla de 10 mil muertos, de una cifra aún mayor de heridos, de la destrucción casi total de una ciudad.

El terremoto significó un quiebre en todo sentido. Murió el San Juan colonial, emigró mucha gente, se paralizó durante algún tiempo la economía. 
Nuestras calles se vistieron de miedo y no pocos se preguntaron si valía la pena reconstruir la ciudad o buscar otro sitio para vivir.
Cuando los sobrevivientes lograron reponerse física y psíquicamente del siniestro, comenzó un período de reconstrucción que duró desde 1944 hasta 1960 y dejó como resultado gran parte del San Juan que tenemos hoy.

Muchos edificios del San Juan antiguo, algunos de ellos de valor arquitectónico como el Palacio Episcopal, la Casa España, la Iglesia de Santo Domingo, el Cine Cervantes y hasta la fachada de la Catedral, el Palacio de Justicia hubieran podido rescatarse como hicieron los pueblos europeos tras los bombardeos de la segunda guerra mundial. Pero imperaba un afán “modernista” y se optó por utilizar la piqueta y la topadora en lugar del raciocinio. Fue así como se perdió la oportunidad de contar con un gran “centro histórico” que convertido en área peatonal en un radio de cuatro manzanas, habría dado a nuestra ciudad características únicas y se habría transformado por sí mismo en un gran monumento en recuerdo de la tragedia.

Catedral post terremoto

Acciones del Consejo de Reconstrucción (1947).

Cómo se ha visto se creó el Consejo de Reconstrucción, de muy buena labor durante muchos años en San Juan. Hasta mediados de 1947, si bien pocos particulares tomadores de préstamos habían empezado a edificar sus viviendas no se comenzaba la construcción masiva.

Ante la falta de definiciones sobre el desarrollo urbano, técnicos del Consejo comenzaron a dar «líneas de edificación» en base a un «plano de ensanche», legalizado por la Ley 1122 que fue muy criticado. Para tratar de formar un plantel técnico que atendiera a la problemática urbana en su conjunto, el Consejo contrató con carácter de Asesor Urbanístico al Arq. José María Pastor. Dicho profesional se abocó, a la elaboración del nuevo plan, para el cual se tomaron los lineamientos generales de los planes presentados anteriormente, dichos planes fueron:

  • Plan Muscio, Bereterbide, Vautier, 1944.
  • Plan Vivanco, Ferrai Hardoy, Ungar, Oliver, 1944.
  • Plan Villalobos, 1945.
  • Plan Mendioroz, Campos Urquiza, Ruiz Guiñazú, Olezza, 1945/1946.

Se comenzó por resoluciones del Consejo que fueron aprobando modificaciones dentro del casco urbano. Las mismas permitieron fijar la ubicación de edificios públicos, el Plan ferroviario (no llevado a cabo) y la apertura de la Av. Central de un extremo a otro de la ciudad.

Fue concibiéndose el Plan Regulador y de Zonificación y su aspecto legal se ratificó por ley provincial y decreto nacional. Así San Juan tuvo su Plan Regulador y de Extensión. Posteriormente se dieron esquemas respecto del Planeamiento Regional con prescripciones urbanísticas anexas.

El Consejo convocó la participación de importantes profesionales del país para la elaboración de Proyectos y/o Dirección de sus obras con el criterio de acelerar el proceso de la edificación y asegurar la diversidad de la concepciones arquitectónicas enmarcadas en las directivas del Plan.

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